Porque necesitamos tasas municipales bajas y recaudadas directamente por el municipio y no a través de recargos ilegales en las facturas de servicios nacionales como la luz, el gas, el agua, etc. Dichas tasas, hoy abusivas y aprobadas por un concejo deliberante que no defiende los intereses de los ciudadanos, sino del partido político de turno. Esto trae como consecuencia la imposibilidad de llevar adelante proyectos por parte de emprendedores, industriales y/o comerciantes.